Las operaciones marítimas pueden cambiar en segundos. Las condiciones climáticas, las particularidades del muelle, el tipo de embarcación y la coordinación entre equipos hacen que cada maniobra sea un reto diferente. En Tecnimar hemos enfrentado escenarios exigentes que demuestran la importancia de la experiencia, la planificación y la capacidad de reacción.
A continuación, te contamos algunos casos reales de maniobras complejas que lograron resolverse con precisión y seguridad.
1. Atraque con vientos cruzados superiores a 20 nudos
Durante el atraque de una embarcación offshore, los vientos laterales complicaban el alineamiento con el muelle.
Reto: la embarcación era empujada constantemente hacia estribor.
Solución:
Ajuste del ángulo de aproximación.
Uso coordinado de remolcadores.
Comunicación directa entre puente y equipo de muelle.
El atraque se realizó sin incidentes, dentro de los parámetros de seguridad.
2. Maniobra nocturna con baja visibilidad
Una operación de desatraque en horas de la noche se dificultó por neblina y escasa iluminación ambiental.
Reto: falta de visibilidad para la lectura de distancias y seguimiento de trayectorias.
Solución:
Implementación de señalización auxiliar.
Supervisión con personal adicional en puntos estratégicos.
Velocidad controlada con monitoreo constante.
La embarcación salió del muelle manteniendo estabilidad y control.
3. Espacios reducidos en muelles congestionados
En ocasiones, el puerto puede tener ocupación alta, limitando el margen de maniobra.
Reto: rotación y posicionamiento de la embarcación en un espacio mínimo.
Solución:
Plan operativo previo con simulación del giro.
Coordinación precisa entre capitán, remolcadores y amarradores.
Uso de movimientos milimétricos para evitar contacto con otras embarcaciones.
La operación culminó sin daños ni retrasos.
4. Corrientes fuertes durante la aproximación
Las corrientes laterales alteran la trayectoria incluso cuando se mantiene velocidad mínima.
Reto: mantener la línea de avance hacia el muelle.
Solución:
Aumento controlado de potencia para compensar la corriente.
Ajustes en tiempo real según la lectura de instrumentos.
Supervisión en cubierta para confirmar distancias.
El resultado fue un atraque seguro, preciso y dentro del tiempo estimado.
Conclusión
Cada maniobra en puerto es diferente. Lo que marca la diferencia es el nivel de preparación, la experiencia del equipo y la capacidad de actuar con rapidez y coordinación. En Tecnimar, estos factores nos permiten afrontar incluso las maniobras más complejas con éxito y seguridad.