Formación que garantiza seguridad, excelencia y confianza
En nuestra operación, el entrenamiento no es un simple requisito: es la base que sostiene cada servicio que ofrecemos. Nuestro personal pasa por un proceso de formación constante que combina práctica real, estándares internacionales y una cultura de responsabilidad que se vive todos los días.
A continuación te contamos cómo formamos a cada miembro del equipo para asegurar un trabajo seguro, eficiente y profesional en cada operación:
1. Inducción operativa: conocer el entorno desde el primer día
Cada nuevo integrante recibe una inducción completa donde aprende:
- Cómo funcionan nuestras operaciones marítimas.
- Cuáles son los riesgos del entorno y cómo prevenirlos.
- Las normas internas que garantizan seguridad y orden.
- El código de ética, valores y lineamientos de la compañía.
Esta etapa asegura que todos comprendan la importancia de su rol dentro del equipo.
2. Capacitación técnica especializada
Dependiendo del cargo, el personal recibe entrenamientos específicos:
- Patrones de lancha: maniobras, navegación segura, protocolos de ruta, comunicaciones marinas.
- Marinos: fondeo, amarres, uso de elementos de protección personal, apoyo en maniobras.
- Pilotos: coordinación con puertos y control operativo.
- Amarradores: sistemas de carga, técnicas de amarre y señalización.
Todo bajo instructores certificados y metodologías actualizadas.
3. Entrenamiento en seguridad marítima
La seguridad es nuestra prioridad, por eso realizamos:
- Uso y mantenimiento de EPP y equipos de emergencia.
- Simulaciones de situaciones reales: caída al agua, incendios, evacuaciones.
- Procedimientos OMI y normas internacionales.
Este entrenamiento permite que cada colaborador actúe con precisión ante cualquier situación.
4. Drills y simulacros periódicos
Nuestro equipo practica drills obligatorios para mantener sus habilidades activas:
- Maniobras de emergencia.
- Comunicaciones en casos de riesgo.
- Coordinación entre lanchas, muelles y operación general.
Estos ejercicios fortalecen la agilidad del equipo y aseguran un desempeño impecable.
5. Actualización continua
El aprendizaje no termina en el primer mes:
Nuestro personal se mantiene actualizado mediante:
- Cursos certificados.
- Talleres internos.
- Evaluaciones periódicas.
- Retroalimentación en campo.
Así garantizamos excelencia en cada servicio prestado.
6. Cultura de responsabilidad y trabajo en equipo
Más allá de la técnica, formamos personas que:
- Trabajan con compromiso.
- Respetan los protocolos.
- Se comunican de forma clara.
- Cuidan su seguridad y la de los demás.
Nuestra cultura es lo que hace la diferencia en cada operación.
Conclusión
El entrenamiento de nuestro personal es un proceso integral que combina conocimiento técnico, disciplina, seguridad y valores. Gracias a esto, cada miembro del equipo está preparado para actuar con profesionalismo y mantener la confianza que nuestros clientes depositan en nosotros.